Mi embarazo con mi fisioterapeuta.

Fisioterapia durante el embarazo.

Todo lo que tu fisioterapeuta puede ofrecerte en tu embarazo.


Cambios en tu cuerpo.

En el embarazo, el cuerpo se prepara para un largo proceso que garantizará el alojamiento del feto y cubrir sus necesidades.
El organismo materno intentará crear un espacio el alojamiento y, por otra, prepararse para el delicado momento del parto y para un postparto.
Todas las modificaciones, tanto físicas como psicológicas, que suceden durante la
gestación, suponen una severa alteración orgánica. Es fundamental para los profesionales conocer cada una de las trasformaciones que irán sucediendo para poder acompañar a la mujer adecuadamente en este periodo de su vida y actuar precozmente en el momento en que éstas rocen lo patológico.

 

Dolencias más habituales durante el embarazo.

Calambres, hinchazón, edemas, que son trastornos de origen circulatorio, produciéndose estos cambios debido a que el objetivo esFisioterapia embarazadas garantizar la circulación a la placenta para que el feto reciba el oxígeno y nutrientes necesarios.

El aparato urinario también sufre cambios, siendo frecuente la poliuria, abundante volumen de orina, y la poliquiuria, que independientemente de la cantidad de orina se visita con mucha frecuencia el wc. Este aumento en la frecuencia de la orina se debe a que con el peso del útero se comprime a la vejiga, la cual se ve presionada y aumentan las ganas de orinar.

Las estrías suelen aparecer por distensión de la piel o por efecto de producción de corticoides que alteran las propiedades elásticas.

Las náuseas pueden darse por causas hormonales sobretodo durante el primer trimestre. Pero también por otras psicológicas o bien por una digestión lenta debido a la compresión en el estómago de la embarazada, retrasando el vaciamiento del mismo.

El estreñimiento por disminución del peristaltismo (movilidad intestinal), dieta inadecuada, poca ingesta de líquidos, etc. Esto puede derivar en aparición de hemorroides.

Los calambres pueden ser debidos a la compresión del útero sobre el sistema venoso, resulta positivo la realización de actividad física, estiramientos, calor local entre otros.

Las lumbalgias suelen darse en el tercer mes de gestación debido a los cambios producidos en el centro de gravedad, y cambios en la lordosis dorsolumbar que obligan a adoptar posturas incorrectas.

La ciática puede venir dada por la compresión del nervio ciático a nivel de la columna lumbar derivada de los cambios en la misma, o bien puede ser una pseudociática, debido a una compresión del músculo piramidal sobre el nervio, siendo su abordaje de fácil resolución.

Cuidar el suelo pélvico durante el embarazo.

Es importante si estás pensando en quedarte embarazada o ya lo estás acudir al fisioterapeuta para que te ayude a reconocer tu suelo pélvico, valorar en qué estado se encuentra, y mostrarte algunos ejercicios que ayudarán a fortalecer tu suelo pélvico. Además de ejercicios para que continúes en casmasaje perineala.

Hacia las 32 semanas de embarazo debes iniciar la realización del masaje perineal para prevenir la episiotomía y facilitar la salida del bebé. Tu fisioterapeuta puede enseñarte a realizar la técnica y en el caso de que el volumen de la barriga no te permita autorealización tu pareja puede ayudarte.

 

Para el parto:

Fisioterapia en el parto

Pujos: en muchos sitios se describen distintos tipos y formas de pujos pero, se pueden resumir básicamente en pujo en inspiración y pujo en espiración.

 

 

Apertura canal parto: Determinadas posturas ayudan a la apertura del canal del parto mediante posiciones que abran la pelvis y relajen determinados grupos musculares.

fisioterapia parto y embarazo

Para aliviar las contracciones: en la consulta siempre es positivo que la futura mamá acuda con su pareja para que ambos aprendan algunos ejercicios y posturas para aliviar el dolor de las contracciones o bien la pareja aprenda algunas técnicas para estirar la zona lumbar.

 

Postparto:

Es crucial una valoración del suelo pélvico, para mejorar la cicatríz después de la episiotomía o cesarea, tonificación de la zona abdominal y recuperar la musculatura del suelo pélvico.

La primera cita con tu fisioterapeuta tras el parto debe hacerse al mes del haber dado a luz, ya que es el tiempo que el útero tarda aproximadamente en volver a ubicarse en su lugar.

Con ello podrás prevenir en el futuro pérdidas de orina, prolapsos, molestias en las relaciones secuales, secuelas de una cicatríz antiestética o dolorosa y te encontrarás mejor para siguientes embarazos.

Fisioterapia en el parto
Desde Fisioterapia Coronadas deseamos que os haya servido la información y si tenéis alguna duda podéis resolverla contactando con nosotros aquí.



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